Cherenga (Guatuza)

Nombre Científico: Dasyprocta Punctata

About The Agouti

Hábitat

En Costa Rica, las cherengas son comunes en los bosques de baja altitud, hasta 2000m. Pueden vivir en los bosques secos y en los bosques húmedos tropicales siempre verdes.

Distribución

Las cherengas se pueden encontrar entre el sur de México y el norte de Argentina.

Parques Nacionales

Parque Nacional Santa Rosa, Estación Biológica La Selva, Parque Nacional Corcovado, Reserva Biológica Bosque Nuboso Monteverde, Bosque Eterno de los Niños y también se puede encontrar en San Vito.

Descripción Física

Dentro de su distribución, la Cherenga es el mamífero diurno encontrado más frecuentemente en las elevaciones bajas y medias de los bosques lluviosos. Este pequeño animal está relacionado con los cobayos, chinchillas y su pariente paca, que también es común en Costa Rica. Las Cherengas son color marrón rojizo a negro con un vientre blanco, amarillo o gris.

Biología e Historia Natural

La cherenga es diurna a menos que se vea demasiado perseguida, entonces se vuelve más activa durante la noche. Se trata de un importante dispersor de semillas para las plantas en su hábitat, tiene el hábito de enterrar alimentos en pequeños depósitos, por si la fruta se vuelve escasa. Si no vuelven por estas semillas, las plantas pueden crecer y reponer las fuentes de alimentos que ellos utilizan. La Guatuza es capaz de consumir semillas con capas muy duras, mientras comen pueden sentarse sobre sus patas traseras para poder ver a los depredadores, esto le da tiempo para trabajar con la semilla. Mientras está sentada sobre sus patas posteriores, puede utilizar las patas delanteras para mantener la semilla en su lugar y roer en un lugar específico.

La madre tiene una o dos crías por camada, en uno de los sitos que utiliza para dormir. Nacen muy desarrollados y son muy activos poco después del nacimiento. En su primer día por la mañana, la madre los lleva a nidos cavados por otros animales, a menudo en gritas o madrigueras. Los bebés eligen un sitio y preparan su propio nido con hojas y ramas. Los nidos de las cherengas son demasiado pequeños para que los depredadores no puedan entrar, pero esto significa que la madre es demasiado grande para entrar también. En su lugar, ella llama a las crías en la mañana y noche para alimentarlos.

Estos mamíferos se comunican mucho a través de las señales de olor. Por ejemplo, ellos marcan sus rutas, sitos de alimentación y nidos, extendiendo su olor. Los machos, incluso marcará posibles parejas rociando orina sobre ellas, como parte de su ritual de apareamiento (las pacas hacen lo mismo). Los machos adultos defienden su territorio para garantizar la paternidad de sus hijos.

Mientras que las cherengas no son necesariamente antisociales, una cherenga evita cualquier otra que camine en dirección hacia ella, porque tal acción es probablemente provocativa. Para luchar, las cherengas del mismo sexo pueden correr el uno hacia el otro, saltan justo antes de hacer contacto y se patean unos a otros con sus fuertes patas traseras, lo cual puede causar graves daños a ambos combatientes. En presencia de depredadores, sin embargo, su principal defensa es huir, mientras que repiten ladridos agudos para advertir a la familia en el territorio. Si se encuentran directamente con un depredador, levantarán los pelos largos en los cuartos traseros en forma de abanico para parecer más grandes, si un depredador trata de morder este gran mechón de pelo, se perderá de la piel y de esta forma el animal tendrá más posibilidades de escapar.

Dieta

Las cherengas se alimentan principalmente de frutas, incluyendo las semillas.

Altura / Peso

La cabeza y longitud del cuerpo varía desde 41,5 a 62 cm; pesan alrededor de 4 kg.

Taxonomía

Orden: Rodentia
Familia: Dasyproctidae

Bibliografía

Eisenberg, John. Mammals of the Neotropics, Vol. 1. The University of Chicago Press: Chicago, 1989.
Smythe, N. in Janzen, Daniel H. Costa Rican Natural History. Chicago: University of Chicago Press, 1983.
Wilson, D. E. in Janzen, Daniel H. Costa Rican Natural History. Chicago: University of Chicago Press, 1983.

-Amy Strieter, Escritora de Vida Silvestre

Fotos:

www.kostich.com / agouti.htm (1)