La Bendición y la Maldición de la Revolución

Cuba

Durante las décadas de 1940 y 1950, Cuba había alcanzado una calidad de vida bastante alta, especialmente para tratarse de un país en el Caribe. Hubo una cantidad substancial de riqueza en la isla. Los trabajadores urbanos disfrutaron de condiciones similares al Estados Unidos moderno — 8 horas laborales, horas extraordinarias pagas, e incluso el derecho a hacer hueglas. Al mismo tiempo, no todo se encontraba de maravilla en Cuba. Un estudio del año 1950 por el Banco Mundial encontró que el 60 porciento de los residentes rurales y 40 porciento de los residentes urbanos fueron subalimentados; 40 porciento carecían de empleo regular de tiempo completo; y 40 porciento nunca atendió a la escuela. Y así, la Revolución llegó.

Cuba presenta dificultades para mantener a los doctores y demás personal médico en la isla. En el año 2013, aproximadamente 37.000 doctores y trabajadores de salud cubanos fueron empleados en el extranjero, la mayoría de ellos en Venezuela. El personal médico de menor nivel recibe salarios bajos, y muchos han decidido renunciar al campo médico del todo y dedicarse al turismo, en donde pueden ganar mucho más dinero de las propinas proporcionadas por los viajeros.

La Economía y el Empleo

En la víspera de la Revolución, Cuba tuvo una clase media extensa y una economía bastante sana. Habían carros, televisores, y una atención médica confiable. Sin embargo, al mismo tiempo habían miles de cubanos rurales que carecían de electricidad, agua potable y alcantarillado, y la pobreza se encontraba bastante extendida. Después de la Revolución, los recursos fueron vertidos sobre la educación de la gente y sobre el mejoramiento del bien común. Las tarifas para el transporte público y la electricidad se redujeron. En síntesis, las cosas mejoraron.

Sin embargo, el gobierno hizo un pésimo trabajo gestionando la economía. Fidel Castro y el Che Guevara hicieron una letanía de errores económicos que fueron exacerbados por decisiones administrativas testarudas. Los ideales revolucionarios superaron a la inteligencia económica, y los economistas profesionales fueron reemplazados por generales comunistas. Debido al embargo de Estados Unidos, se tornó casi imposible poder reemplazar la maquinaria dañada y adquirir materia prima. Por lo tanto, el mercado negro cubano nación de estas circunstancias.

Hoy en día, Cuba posee una tasa de desempleo muy baja - se encuentra alrededor de 2,7 porciento. La mayoría de la población de Cuba se encuentra empleada, la mayoría por el estado. Sin embargo, el salario es lamentable. El trabajador promedio recibe aproximadamente $20 por mes. Esto apenas es suficiente para sobrevivir, por lo que la mayoría de cubanos están obligados a vender cosas en el mercado negro para lograr seguir con su vida. Otros se aventurar en el turismo - trabajando en restaurantes o bares frecuentados por extranjeros - para ganar propinas. En muchos lugares, los meseros pueden ganar en un día lo que ganarían en un mes entero con una plantilla del estado.

Raúl Castro ha iniciado una serie de reformas económicas enfocadas en traer una nueva vida a la economía cubana. Las reformas han tendido hacia la privatización al transferir empleados estatales a empresas privadas. Actualmente hay alrededor de 400.000 empresas privadas (conocidas como cuentapropistas) que encajan en 181 categorías de autoempleo. Estas van desde vendedores de productos hasta fontaneros. Los dueños de negocios tienen permitido contratar empleados y poseer varias empresas.

Sin embargo, las *cuentapropistas¨de Cuba aún se quejan de ser obstucalizadas por regulaciones. Por ejemplo, a meudo son golpeadas fuertemente por impuestos. El impuesto de tipo marginal más alto es del 50 porciento — esto tiene el objetivo de traer más dinero al estado y a los empleados gubernamentales, lo que terminará reduciendo la necesidad para los subsidios estatales. Sin embargo, a pesar de todo el progreso que las reformas de Raúl han hecho en los últimos años, la economía cubana aún se encuentra lenta.

Derechos Humanos y Libertades Personales

Cuba ocupa un lugar mediocre cuando se trata de derechos humanos. La Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ha listado a Cuba como uno de los peores infractores del mundo; el Observatorio de Derechos Humanos (Human Rights Watch) alega que Cuba es el único país en Latinoamérica que reprime casi que todos los tipos de disidencias políticas. Este es un país en el que la gente carece de libertad de expresión. No hay medios de comunicación independientes. En cuanto al acceso a la información, existe una excesiva regulación - más significativamente, el Internet. La ley cubana establece que los ciudadanos pueden ser encarcelados por 1-7 años por faltarle el respeto a figuras de autoridad.

No es de extrañar que los cubanos tengan miedo de compartir sus perspectivas sobre el gobierno abiertamente. La policía secreta se encargan de inculcar miedo a los cubanos, dado a que si se pasan de la raya podrían terminar en prisión. Esto dicho, el Consejo Cubano de Derechos Humanos aún alega que el gobierno utiliza sentencias de corta duración para intimidar a los disidientes del gobierno. Las autoridades cubanas pueden encarcelar prácticamente a cualquier persona que deseen apoyándose en una ley llamada "peligrosidad pre-criminal". Las libertades individuales fueron básicamente destruidas por el régimen de Castro alcanzó el poder en Cuba.

El sistema legal de Cuba también dificulta las circunstancias para aquellos acusados de crímenes, ya que las personas poseen pocas garantías legales. Los defensores deben probar su inocencia en lugar de hacer que el fiscal pruebe su culpabilidad. Por estas razones, los cubanos tienden a ser encarcelados por crímenes, y son incapaces de defenderse de sus acciones apropiadamente. No existen los abogados privados; todos los abogados son empleados del estado. Incluso si alguien es absuelto de un crímen, el Consejo de Estado pueden revocar una decisión judicial poco favorable.

Además, los cubanos también carecen del acceso a la información, incluyendo periódicos independientes, libros, y aún más importante, el Internet. Todos los medios informativos - incluyendo periódicos diarios, revistas, y radio - están gestionados por el gobierno, y por lo tanto no se da un diálogo real sobre el gobierno.

Las oficinas de Internet del gobierno cobran alrededor de $5 la hora, lo que equivale a un cuarto de lo que la mayoría gana como ingreso mensual. Por esta razón, utilizar el Internet simplemente no es financialmente posible para la mayoría de la población cubana. Incluso los cubanos más adinerados que pagan esta tarifa deben aceptar la posibilidad de que sus correos electrónicos sean monitoreados. Además, los sitios a los cuales las personas pueden acceder están restringidos.

Los cubanos pueden hacer uso del Intranet para acceder sitios web locales que son sancionados por el gobierno por aproximadamente 60 centavos por hora - sin embargo, estos sitios proporcionan una información difícilmente libre y suele ser bastante filtrada.

Los ciudadanos cubanos han tenido permitido tener computadores personales desde el año 2008. La autorización del gobierno es requerida para tener Internet doméstico; sólamente los doctores, profesionales, artistas famosos, y oficiales gubernamentales, y demás semejantes, tienen permitido este privilegio.