Cuenca Amazonas

La Cuenca del Amazonas tiene el mayor récord del mundo, cuando se trata de flora y fauna. Una visita a Perú no está completa sin al menos una incursión en la mayor selva tropical del mundo. La forma más fácil de explorar este océano es a través de un viaje a Puerto Maldonado, que se puede visitar directamente desde Cusco. Otra opción para explorar el Amazonas es por Iquitos, la entrada más famosa de la Amazonia.

The Best of Cuenca Amazonas

Iquitos Peru
Iquitos

Iquitos es una ciudad en el noreste de la Amazonía en Perú. Ha trabajado con el turismo desde la década de 1960 y cuenta con buenos servicios para los viajeros. Además, podrá visitar Iquitos durante todo el año, lo que no siempre es posible en otras partes de la Amazonía.

Río Amazonas Peru
Río Amazonas

Con 4038 millas de largo, el río Amazonas es uno de los más grandes del mundo. Comienza en los Andes y fluye hacia el este en el Atlántico. La selva densa rodea las orillas del río, brindando un hábitat sin igual para una variedad impresionante de vida silvestre. Los visitantes pueden explorar esta red de canales en barco y observar animales que rara vez se encuentran en otras partes del mundo.

0 - Cuenca Amazonas, Peru
1 - Cuenca Amazonas, Peru
2 - Cuenca Amazonas, Peru
3 - Cuenca Amazonas, Peru
4 - Cuenca Amazonas, Peru
5 - Cuenca Amazonas, Peru
6 - Cuenca Amazonas, Peru
7 - Cuenca Amazonas, Peru
8 - Cuenca Amazonas, Peru
9 - Cuenca Amazonas, Peru
10 - Cuenca Amazonas, Peru
11 - Cuenca Amazonas, Peru
12 - Cuenca Amazonas, Peru
13 - Cuenca Amazonas, Peru

La cuenca del Amazonas en Perú es parte de la selva más grande del mundo. La selva se extiende aproximadamente por 1,7 mil millones de acres (688 millones de hectáreas) y se extiende a través de Brasil, Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Guyana, Surinam y la Guayana Francesa. El nacimiento del río Amazonas se encuentra en Perú.

Toda esta agua debe venir de alguna parte. El verdadero origen del río Amazonas es el río Mantaro en el suroeste de Perú. En promedio llueve cuatro días a la semana, en el Amazonas, pero afortunadamente la lluvia a menudo desciende en aguaceros esporádicos. Este tiempo mantiene la cuenca amazónica húmeda y fértil, manteniendo a las plantas y fauna, que los visitantes vienen a experimentar.

Bajo el dosel, hay enredaderas, helechos, arbustos y árboles bajos, el aire es caliente y húmedo, con una variedad enorme de murciélagos, búhos, ranas de árbol e insectos. El suelo de los bosques y los ríos son el hogar de animales salvajes como el puma, jaguar, el caimán y anaconda. Su hábitat está protegido y después de décadas de conservación las tasas de deforestación de la Cuenca Amazónica finalmente han disminuido, dando a estos animales una nueva oportunidad para sobrevivir.

La parte más alta de la selva se llama capa emergente. En un sobrevuelo, esta capa parece tallos de brócolis que sobresalen de otros arbustos. Muchos árboles tienen troncos que son de 16 pies (5 m) de ancho y crecen 200 pies (60 m) de altura. Estos árboles soportan los vientos más fuertes y las temperaturas más altas de la selva, siendo el hogar de las mariposas, murciélagos, águilas e incluso algunas especies de monos.

Por debajo de la capa emergente está el dosel, una cubierta de follaje densa de 60 a 150 pies (18 a 45 m) por encima del suelo. Aquí las ramas y hojas de los árboles se extienden hacia fuera para formar un techo que absorbe el 90 % de la luz solar entrante. Los perezosos de tres dedos, monos, guacamayos, ranas, lagartijas, pájaros, serpientes e insectos viven aquí, siendo el dosel la capa de mayor biodiversidad en el bosque.

Además de los animales hay muchas tribus indígenas que viven en esta parte aislada del mundo. Están separados en docenas de grupos que hablan lenguas distintas. En el momento de la invasión española, los pueblos indígenas de la cuenca del Amazonas eran tribus mayoritariamente semi-nómadas que pasaban sus días cazando, pescando y recolectando. En estos días, todavía construyen sus propias casas de madera, tallan canoas y cazan usando cerbatanas y dardos envenenados.

Durante siglos, las personas nativas de la Amazonia han utilizado las plantas para las cualidades medicinales. Recientemente, los científicos han descubierto que las plantas de la selva tropical son fuentes de medicamentos que pueden ser utilizados para tratar enfermedades como el cáncer, la diabetes, la artritis, SIDA y Alzheimer.

Ya sea que se hospede una semana en el Amazonas o unos pocos días explorando los senderos y arboles, no se arrepentirá de viajar a esta región increíble. Es uno de los lugares más extraordinarios en todo el planeta.