Religión en Perú

En 1532, los españoles llegaron a los Andes e iniciaron su campaña de conversión y colonización. Debido a la amplia ocupación española en los siguientes siglos, el 90 por ciento de la población peruana moderna se identifica como católica. Sin embargo, el catolicismo en Perú es distinto del catolicismo en cualquier otro lugar ya que se mezcla con prácticas y días festivos indígenas mucho más antiguos.

A lo largo de las ciudades y pueblos de Perú, se pueden admirar las catedrales construidas por los españoles, estas están cerca (y a veces directamente sobre) las ruinas Inca y las civilizaciones indígenas más antiguas; por ejemplo, Qurikancha, el templo inca del Sol en Cusco, este originalmente brillaba con una capa de oro que fue eliminada por los conquistadores españoles en el siglo XVI. Casi 100 años después, los españoles finalizaron la construcción de la Iglesia de Santo Domingo sobre las ruinas del templo e incorporaron los muros que Inca había construido en la iglesia. Todavía se puede apreciar este templo combinado, una metáfora arquitectónica de la historia de las prácticas religiosas del Perú.

Antes de la llegada de los españoles las religiones de los grupos indígenas peruanos a menudo involucraban algún tipo de culto a la naturaleza. Los dioses y las diosas generalmente tomaban forma de serpientes antropomorfizadas, pájaros, el sol, la luna y la Madre Tierra. Lo que sabemos del panteón inca de los dioses y diosas proviene de la arqueología de templos, santuarios y algunos registros conservados por sacerdotes españoles después de la conquista. Así como los peruanos ahora celebran una versión del catolicismo mezclada con creencias y prácticas nativas. La religión inca absorbió algunas de los principales fundamentos de las culturas que el pueblo había conquistado.

Al igual que muchas religiones andinas, Inca considerado el dios del sol y uno de los más destacados. También llamado Inti, los gobernantes incas lo consideraban su antepasado directo. Su esposa es Mama Quilla, la diosa de la luna, cuyos ciclos dictaron el calendario Inca. Viracocha, otra deidad mayor, se representa como un anciano. Inca lo adoraba como el creador de todos los seres vivos, aunque se supone que no debería haber desempeñado un papel importante en la vida cotidiana. Hoy en día los templos y santuarios de estas deidades siguen en pie y se han convertido en atractivos destinos turísticos.

Antes del Inca el pueblo guerrero Wari tenía una presencia significativa en los Andes. Sus prácticas religiosas incluían el ritual de la quema de los cráneos de los pueblos capturados. Santuarios como la ruina Huaca Pucllana en la actual Lima, contenían momias sepultadas con ofrendas de rituales. No se sabe mucho de la vida religiosa Wari más allá de estos recientes hallazgos arqueológicos, pero la estructura de Huaca Pucllana sigue siendo un sitio arqueológico activo. De manera similar a los Wari, poco se sabe de las religiones de los pueblos andinos Moche y Chimú. Sin embargo observando su arte, es evidente que el sacrificio humano aseguraba una cosecha próspera. Estos temas de sacrificio continuaron siendo una parte importante de la vida religiosa andina, renaciendo en la historia cristiana con el sacrificio de Cristo.

El sacerdocio era una pieza trascendental de la estructura religiosa Inca. Los gobernantes incas dependían de los sacerdotes para conocer lo que deparaba el futuro. Los chamanes usaban plantas y animales como parte de los rituales de adivinación; hasta el día de hoy, los chamanes llevan a cabo rituales desarrollados mucho antes de la época colonial, usando una planta medicinal llamada ayahuasca, inducen las alucinaciones como un medio para un viaje espiritual, que permite al solicitante experimentar profundas revelaciones espirituales.

Inca atribuyó especial importancia espiritual al valle en Urubamba, cerca de Cusco. Lo llamaron el Valle Sagrado, su efecto trasciende el tiempo y las nacionalidades. Los turistas que visitan el Valle Sagrado sienten la misma sensación de asombro y atribuyen el sentimiento al misticismo del valle. Este es un destino vital para el turismo de la Nueva Era y un sitio conocido por los retiros de meditación.

Cuando llegaron los españoles su armadura y armamento tecnológicamente avanzado hicieron imposible que los nativos pudieran ahuyentarlos. Desde el siglo XVI hasta hoy el catolicismo ha dominado la vida religiosa peruana; sin embargo, los peruanos han conservado muchas fiestas y tradiciones del calendario religioso inca, a menudo celebrándolas junto con las festividades cristianas, pero la religión es sólo la punta del iceberg. La historia del Perú ha formado una rica y vibrante cultura en general, un subproducto de la fusión entre los pueblos indígenas y extranjeros que surgieron para llamar este país su hogar.