Ecoturismo en Costa Rica

En estos días, todo tiene que ver con lo ecológico; amistoso con el ambiente, consciencia ecológico, incluso eco-chic (o eco-elegante). La tendencia actual hacia todas las cosas "eco" ha comercializado el prefijo que una vez estuvo repleto de animoso optimismo y lo convirtió en una herramienta del marketing. Dado a la proligeración del "eco" en los negocios y en los medios de comunicación, es bastante sencillo perder su verdadero y original significado. Costa Rica está inmerso en el ecoturismo, pero, ¿qué significa esto?

El ecoturismo sumerge a los viajeros en áreas naturales - una selva tropical o un humedal costero, por ejemplo - con la meta de educar e impartir consciencia medioambiental. Se encarga de emplear nuestro sentido de la vista, olfato, auditivo, tacto, y a veces incluso nuestro sentido del gusto para facilitar un mejor entendimiento del mundo natural. De acuerdo a la Sociedad Internacional del Ecoturismo, el ecoturismo se define como "el viaje responsable hacia áreas naturales que conservan el medio ambiente y mejoran el bienestar de la población local". El ecoturismo une a la conservación con las comunidades locales e incorpora importantes aspectos de un viaje sostenible. Debería minimizar el impacto y proporcionar incentivos financieros para alcanzar la conservación.

Un Poco de Historia

El esfuerzo de Costa Rica hacia el ecoturismo comenzó con el establecimiento de la Reserva Nacional Cabo Blanco en el año 1963 y con los primeros parques nacionales en 1971. La tendencia continuó y hoy en día, el sistema de parques costarricenses incluyen a más de 70 entidades y protege aproximadamente 1.303.492 hectáreas. Además de esto, existen reservas privadas que son operadas por organizaciones sin fines de lucro y grupos medioambientalistas. Eso deja a Costa Rica con más del 30 porciento de su territorio nacional reservado para la conservación; uno de los índices más elevados en el mundo.

Además, Costa rica también posee la densidad más alta de especies de animales y plantas en la Tierra. Como parte del istmo Centroamericano, Costa Rica es tanto interocéanico como intercontinental. Las especies provenientes de Norte y Suramérica migraron hacia este lugar durante su formación geológica y muchos animales continúan cruzando el país cada año. El clima tropical de Costa Rica se extiende a través de extremas variaciones en la altitud y cubre incontables ecosistemas. El país contiene 20 zonas de vida, 237 especies de mamíferos, 1.260 especies de árboles, 1.200 especies de orquídeas, y 361 especies de reptiles y anfibios. Esta increíble biodiversidad juega un papel protagonista en el compromiso del país con la conservación.

Dado a las riquezas naturales de Costa Rica, no es ninguna sorpresa que el ecoturismo sea tan popular. Pero no siempre fue así. Durante la primera mitad del siglo XX, Costa Rica se encontraba en el mismo camino que otros países centroamericanos. Talaba sus propios bosques y utilizó la tierra para ganado y agricultura de una forma extensiva.

La creación del sistema de parques logró cambiar todo esto. Los viajeros visitaron Costa Rica para experimentar la naturaleza y estaban dispuestos a pagar por ello. Esto se tradujo en que la conservación no necesariamente conllevaba la pérdida de dinero.

Pros y Contras

El Instituto Costarricense de Turismo (ICT) estima que casi la mitad de todos los visitantes internacionales participan en alguna forma de ecoturismo - ya sea practicando rafting en un río, haciando caminatas en las selvas tropicales, o snorkelling entre arrecifes de corales. Por consiguiente, el ecoturismo es responsable tanto por la contratación directa e indirecta como por la ayuda que ha contribuido con la reducción de la pobreza en Costa Rica.

El turismo claramente es una gran oportunidad e impulso para la economía global. Pero, las críticas argumentan que es imposible conservar verdaderamente la naturaleza con tantas personas visitando las frágiles zonas al aire libre. La gente suele impactar la vida de la flora y la fauna por medio de la destrucción de sus hábitats (ya sea de manera accidental o intencional), por contaminación sonora, o bien arrojando basura.

Balancear este impacto es el desafío principal a la hora de lidiar con el ecoturismo. Los parques nacionales más populares ya regulan el ingreso. Por ejemplo, Monteverde, no permite el ingreso de más de 200 personas dentro de una reserva en un determinado período de tiempo. El Parque Nacional Manuel Antonio se encuentra cerrado los lunes y no permite el ingreso de más de 800 personas al parque por día.

El Certificado para el Turismo Sostenible (CST) es otro paso en el camino correcto. El CST es un programa de certificación que evalúa a los negocios y compañías por sus prácticas sostenibles. El CST califica a las compañías de 0 a 5 basándose en su grado de involucramiento medioambiental, social y económico. Las calificaciones más altas son otorgadas a los negocios que exitosamente balancean el impacto de sus actividades.

El dogma de los negocios asume que existen ganadores y perdedores. La sostenibilidad intenta cambiar esto por medio de eliminar a los perdedores tradicionales del negocio - el medio ambiente, la economía local, y la cultura. Al enfocarse en factores que han sido ignorados tradicionalmente, la sostenibilidad se encarga de balancear los buenos negocios con las buenas prácticas medioambientales.

El programa del CST es voluntario, pero riguroso. Se presenta evidencia sobre más de 100 prácticas - incluyendo a la comunidad, el medio ambiente, y el trabajo - antes de que a un negocio se le otorgue la calificación del CST. Estas calificaciones son de gran ayuda para que los visitantes de Costa Rica tomen decisiones de adquisición eucadas.

La Experiencia Ecoturística

Aún así, la pregunta sigue en pie: ¿Cómo se puede obtener una genuina experiencia ecoturísitca en Costa Rica? ¿Y cómo es?

Primero que todo, salga al aire libre. "La vida salvaje se encuentra en casi todas partes en Costa Rica, pero algunos de los mejores lugares para visitar son rurales y remotos", dice Gema Cantillano, una planificadora de vacaciones en Anywhere Costa Rica. Ella le aconseja a los viajeros explorar las comunidades rurales como San Gerardo de Doa, Orosí, y Sarapiquí. Monteverde es otro bastante bueno, dice ella, aunque el área se ha convertido en un destino cada vez más popular durante la temporada alta. "Al visitar áreas rurales, los viajeros reducen el tráfico de peatones en los parques más famoso de Costa Rica, de ese modo dispersándose y minimizando el impacto".

Un gran número de parques nacionales y reservas de Costa Rica no están "facturados" como actividades altamente recomendadas. No obstante, estos lugrares ofrecen un acceso directo a las zonas al aire libre de Costa Rica. Algunos incluyen al Parque Nacional Cahuita a lo largo de la costa del sur del Caribe, la Reserva Absoluta Cabo Blanco en la Península de Nicoya, y al Parque Nacional Braulio Carrillo en la cordillera central. Si su meta es experimentar la naturaleza sin estar codo-a-codo con otros turistas, Costa Rica tiene mucho para ofrecer - lo único que necesita es estar dispuesto a ensuciar sus botas y salirse del camino principal hacia un destino más remoto.

Las actividades ecoturísticas involucran visitas a áreas protegidas (como parques nacionales y reservas privadas), centros de rescate de vida silvestre, y plantaciones de café familaires y granjas orgánicas. Las tarifas que los visitantes pagan para tener acceso a estas áreas con frecuencia van al mantenimiento, compra y conservación de la tierra, protección de especies en peligro de extinción, y a la educación de estudiantes locales en problemáticas medioambientales.

Sin embargo, las eco-actividades no sólo involucran pasearse a lo largo de un sendero u observar plantas desconocidas. Usted también se encontrará navengando en una balsa río-abajo e identificando aves costeras. Usted se aventurará al avistamiento de ballenas en el Océano Pacífico y cabalgará a través de las planicies del Valle Central. Las opciones son tan variadas como el terreno.

El paisaje costarricense es sumamente diverso - piense en selvas tropicales, volcanes, playas, humedales, y cuevas. Todo esto en un estado que se aproxima al tamaño de Virginia Occidental. El ecoturismo expone a los viajeros a todo esto. Lo llevará afuera y le brindará una perspectiva de la variada complexión de la vida.

Por su propia naturaleza, estas actividades son educativas. En una caminata guiada a través de una selva tropical, por ejemplo, usted podría aprender sobre la estructura del dosel de un bosque o sobre los usos médicos de algunas plantas tropicales. Un guía podría ayudarle a distinguir entre los cantos de un pájaro campana y un tucán, o podría señalarle el complejo sistema de raíces de un árbol de balsa. Durante las actividades oceánicas, usted podría aprender sobre los patrones migratorios de las ballenas jorobadas o sobre el efecto que el cambio climático ejerce sobre los arrecifes de coral. Literalmente es imposible no aprender algo durante alguna de estas actividades.

Eso cubre las actividades a realizar. Pero, ¿en dónde se alojará?

Es aquí cuando los ecolodge (alojamientos ecológicos) entran en escena. El principal calificador para un ecolodge es que se encuentre cerca de la naturaleza y lejos de pueblos o ciudades (u otros hoteles). Los alojamientos ecológicos se encuentran intencionalmente aislados - esto brinda a los viajeros un acceso directo e ininterrumpido al aire libre. Tendrán senderos para caminatas que se extienden desde su propiedad y serpentean a través de los circundantes bosques, colinas, y playas. Los huéspedes podrán darse el lujo de simplemente mirar detrás de su hamaca en su terraza para estar en medio de la naturaleza.

Muchos de los primeros ecolodges del país fueron sostenibles mucho antes que la sostenibilidad se pusiera de moda. Estos alojamientos ecológicos operaron en ubicaciones remotas fuera del mapa que exigía la optimización de su eficiencia y la reducción de su impacto. Estos comenzaron a hacer uso de energía solar y eólica debido a que el área carecía de líneas eléctricas y solían cultivar su propia comida dado a la escasez de supermercados disponibles. Asimismo, desde siempre acostumbraron a contratar locales, la única fuerza laboral disponible, y se convirtieron en educadores dentro de la comunidad; con frecuencia entrenando guías, recepcionistas y chefs.

Los ecolodges originales de Costa Rica se encargaron de indicarle el camino a los alojamientos ecológicos de hoy en día, los cuales se encuentran dispersos a través de gran parte del país. Usted ahora puede encontrar ecolodges que se sitúan adentrados en la Península de Osa y a lo largo de la costa del Caribe. Además, también se esparcen alrededor de la base del Volcán Tenorio y alinean las costas aisladas de Mal País.

Los ecolodges usualmente son menos lujosos y ofrecen menos comodidades que los resorts tradicionales. No obstante, aún así se pueden encontrar alojamientos rústicos hasta lujosos. Algunos ofrecen bungalows básicos mientras que otros disponen de cuartos con aire acondicionado e Internet inalámbrico. Debido a su aislamiento físico, los ecolodges siempre tienen un restaurante. La comida es particularmente deliciosa y fresca; los vegetales con frecuencia son orgánicos y los mariscos usualmente se capturan localmente. La mayoría de los alojamientos ecológicos también tienen bares que ofrecen una variedad de cerveza, vinos y licores.

Los alojamientos ecológicos proporcionan alojamientos en lugares en los que habrán pocas opciones alternan. Estos lo pondrán en contacto con áreas naturales invaluables y le brindan las herramientas - guías, senderos, y equipos - para ir a explorar. Sin embargo no se equivoque, los ecolodges no son para todas las personas. Las familias con niños pequeños podrían hallarlos poco prácticos debido a su aislamiento, y los recién casados podrían preferir algo un poco más pomposo.

No obstante, si experimentar la naturaleza es una de sus metas de viaje, priorícelo alojándose en un ecolodge en un área remota. Usted tendrá que deshacerse de algunos lujos. Usted no podrá tener la posibilidad de escoger entre una amplia gama de restaurantes o de disfrutar de una ruidosa vida nocturna. Su acceso a Internet será lento y podría carecer de cobertura para su celular. Pero las recompensas son muchas y podrá experimentar la belleza cruda y natural día a día en Costa Rica.

En sus Marcas, Listos, ¡Fuera!

Aproximadamente un tercio del territorio de Costa Rica consiste a parques nacionales y reservas. Estas áreas cubren de todo, desde volcanes hasta playas, y protegen alrededor de 500.000 especies de plantas y animales - más de un cuatro porciento de la biodiversidad total del planeta. Esto posiciona a Costa Rica en un lugar apto para proporcionar a los viajeros unas poderosas experiencias al aire libre. El ecoturismo se enfoca en lograr esto.

En el ecoturismo, usted observa los bosques no sólo por los árboles. Usted los aprecia por los mamíferos y los reptiles, los insectos y la microbiota, la estructura del suelo y los patrones climáticos. El ecoturismo le ayuda a comprender lo enorme, entendiendo primero lo pequeño. Conforme explore Costa Rica, uste no spolo comprenderá la naturaleza particular de cada paisaje, pero también aprenderá a reconocer las interconexiones del medio ambiente en su totalidad.

Cuando se le preguntó cuál consejo le daría ella a los viajeros interesados en el ecoturismo, Cantillano dijo: "No tenga miedo de explorar. Mantenga su mente abierta, sálgase del camino principal, y esté preparado para las nuevas experiencias. Si lo hace, descubrirá la belleza medioambiental y cultural de nuestro país."

Anywhere Costa Rica recientemente publicó un vídeo en alta definición documentando el ascenso del ecoturismo en Costa Rica. El episodio cubre el desarrollo del ecoturismo y su importancia para el país.

Anywhere Costa Rica ofrece asistencia para la planificación de viajes y guías de viaje en línea gratuitas para todo Costa Rica. Nosotros podemos ayudar a planear unas eco-vacaciones, y disponemos de una selección integral de actividades y alojamientos ecológicos.