Reptiles de Costa Rica

Los reptiles de Costa Rica están repletos de sorpresas. El poder y la belleza son tan armoniosos en pocas especies como en la iridiscente cola de la “Becker”; la velocidad y el estilo de las evasivas maniobras del “basilisco común”; o la conducción y gracia de las acrobacias de la Tortuga Verde.

Costa Rica está lleno de reptiles. Con especímenes en casi todas las altitudes y en la mayoría de las regiones, las 221 especies registradas en este país se han extendido por cada hábitat. Los reptiles son más resistentes a la pérdida de agua que los anfibios, porque tienen la piel seca y escamosa. Así que a diferencia de los anfibios que evitan el sol directo, los reptiles usan la luz del sol y la sombra alternativamente para ajustar la temperatura de su cuerpo. Reptiles diurnos, como el lagarto verde o la espinosa Iguana, son más fáciles de localizar durante el día porque pasan el tiempo tomando sol para absorber energía.

No todos los reptiles son tan audaces, y muchos son tímidos y nerviosos. Algunos reptiles son casi más fáciles de localizar por el sonido; como el lagarto cola de látigo, el cual agita su cola a través de la maleza; o un basilisco que salpica ruidosamente sobre el agua. Por supuesto, algunos reptiles tienen un camuflaje increíble y un comportamiento discreto, como la serpiente de vid; por lo que los visitantes podrían pasar por alto esta belleza inocua y no percatarse de su presencia.

Debido a que muchos son venenosos, es más recomendable ser prudentes con los reptules; algunos son peligrosos, y pocos son agresivos, como el cocodrilo y la terciopelo. Otros depredadores, como la gran zopilota negra, pueden parecer intimidantes al principio, pero son totalmente inofensivas para los humanos. Siempre es mejor tener precaución que arriesgarse cuando se manipulan reptiles en Costa Rica, sus cualidades se pueden admirar desde una distancia segura. Una vez localizados, los reptiles inspiran respeto por la agilidad y la aptitud que han hecho a muchas de estas criaturas legendarias.